domingo, 13 de septiembre de 2020

PURISMOS







AVISO: Esto está lleno de tacos. Pero lleno, lleno. Puede herir sensibilidades. La foto es para despistar.




Se acerca otra transición. Bueno, ya está encima. La transición de las transiciones, el paso de los pasos. El ciclo de los ciclos, la estación de las estaciones.
Leo mucho Twitter (lo que yo entiendo por leer mucho Twitter, que es lo justo), me gusta. Es de las poquísimas redes sociales que sigo y me gusta, a pesar de todos sus pesares; tiene mucha bilis. Pero es que el resto...puag. O empalagan o son realmente absurdas.

Al final ya sabemos por el nihilismo que nos precede que es absurdo casi todo, excepto ir en patín a toda caña, correr enfundado en ropa fosforito por inverosímiles parajes a saltitos, pegar balonazos en la fachada del vecino cuando se acaba de acostar después de su turno de noche porque "si no dónde voy a ir a jugar eh' eh?..." , y otras muchas cretinidades e hijoputismos varios que son por supuestísimo, importantísimas para y por la vida. El río que nos lleva. O eso que llaman eeeh..."ser tú mismo". O algo así.

Bueno; pues resulta que en Twitter hay un grupito (jajaja) , como no podía ser menos, de gentecita que adora el veranito y su calorcito; hasta ahí, bien. Me la chifla. Allá ellos. Suerte la suya; o suerte la silla.
Pero es que encima, encimaaaaaa...se regodean diciendo cosinas como (atención, ciudadanos y ciudadanas no comprometidas con el "arriba la autoestima"):

"Que a los que no nos gusta el verano somos unos tristes, desgraciados y/o hijos de puta" 
Tarados también, a veces; ponen. Eso. Todo el rato. Tolputoratolomismo. Y venga. Y dale. Jejejejeje. Que sarcasmo gentil. Que ironía, que que...que ingenio sutil estafilóndrico.

Ahá. Ajá. Aserejé. Y se quedan tan cojonudas. Las tias. Las tias con su dos tetas, las cojonudas de las tías.

Pues yo hoy, en mi kuki bloguecito, que para eso lo tengo, para lo que me apetezca, voy a cometer un estropicio linguístico-moral-filosoficida y me vais a perdonar los que me seguís, que os quiero, taparos los oídos y cerrad los ojos, porque hoy, sí, ahora, sí...me suelto la melena y me voy a :

"Cagar en la puta madre tetuda de las pedazo de subnormales que se regodean en el asqueroso calor de mierda todas sudadas, y que se atreven a juzgar y despotricar bazofia barata de nosotros, los invernales, invernarios, invernaces, inventarios...otoñaces, otoñeros...friosos, friantes, frioamantes,  gélidos, albinos, nivosos, nivales, ventiscosos, escarchadores...En su puta madre y toda la puta raza que las parió sucesivamente y cada una, por riguroso orden genealógico, no de otro"

No sé si me queda algo. Creo que no. Algo quedará, pero poco. Una patada en toa la boca. Pero floja. Irónica. Supérflua. Asín, entre teta y teta apunto y ZASCA, en todos los dientes, los de "alante", que salga la mascarilla que le parezca un OVNI  al Íker; pero que no manque, que es bromita, Jijijijiji. Bromita todo, cagüen tos tus fósiles, pedazo zorra percherona peluda. No sé si pillarán mi sutil, fugaz, etérea, ingeniosa metáfora. No a la violencia. Todo metáfora, prosa, dialéctica... ficción pura. Bah, no creo que se puteen, no; no se llevan los ofendiditos.


Una vez dicho esto...
Pues eso. Que ya se acerca la reina de las estaciones. Que ni me la toquen. Ni un pelo. Y se acaba al fin este bochorno indescriptible, por no decir vulgar, asqueroso, patético, ruidoso, sucio, anodino, falso, ponzoñoso y mierdero, que es el ....tachaaaaán...el verano de mierda. Verano que ya nunca serás como el de antes. Nunca. Puro. Sin nadie más que yo, contigo.
Otoño,¡ ven! Jodélos. Jódelos a todos y a todas. Puramente. Que no se note...pero bien.

Putos puntos suspensivos.











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